"Vengo a apoyar el proceso" : el Primer Ministro francés Manuel Valls / El Tiempo

El primer ministro de Francia, Manuel Valls, llegó este miércoles a Colombia para una visita oficial que estará centrada en el refuerzo de las relaciones comerciales, las discusiones sobre el cambio climático y el conflicto con las Farc.

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Valls habló con EL TIEMPO de su paso por el país, del proceso de paz, la crisis griega y del compromiso de Francia con el medioambiente.

¿Qué significado tiene su visita a Colombia?

Durante su visita a París en enero pasado, el presidente (Juan Manuel) Santos me invitó a venir a Colombia. Acepté inmediatamente. Desde hace cerca de 200 años, nuestros dos países han estado unidos por una fuerte amistad que nació con la Revolución francesa y con la Independencia colombiana.

Vengo a rendir homenaje a este legado. Vengo también, por supuesto, a afirmar el apoyo de Francia al proceso de paz y de reconciliación nacional emprendido por el Gobierno.

Quiero también evocar otros temas importantes: política económica, seguridad interior, así como educación, cultura, agricultura. Estos serán puntos fundamentales en mis conversaciones con las autoridades colombianas.

Deseo que mi visita pueda fortalecer una relación de por sí sólida entre nuestros dos países. Puedo dar dos ejemplos: las empresas francesas son el primer empleador extranjero de Colombia, y Francia es el tercer país anfitrión de estudiantes colombianos en el mundo.

Usted nació en Barcelona. ¿Cuál es su opinión sobre el mundo latinoamericano y, particularmente, sobre Colombia?

Soy enteramente francés. Francia me dio la oportunidad y el honor de ocupar las funciones que hoy me traen aquí.

Pero también soy un europeo del sur que tiene particular interés en América Latina. Crecí leyendo a Vargas Llosa, a Cortázar, a Fuentes, a Carpentier y, por supuesto, a García Márquez.

Estoy convencido de que Francia debe estar más presente en América del Sur, continente en plena transformación que se afirma cada vez más en el escenario internacional.

Colombia, que desde hace 15 años vive un auge económico formidable, participa plenamente en este movimiento. Era entonces lógico confirmar, el pasado 10 de junio en Bruselas, a las autoridades colombianas, la supresión programada de la visa Schengen en 2015. Es una excelente decisión de Europa, que Francia siempre ha apoyado y que me complace sobremanera.

Francia fue un actor clave en el conflicto colombiano hasta la liberación de Ingrid Betancourt en 2008. ¿Cuál es el papel que piensa desempeñar su gobierno durante un eventual posconflicto en nuestro país? ¿Cree que el proceso de paz colombiano va por buen camino, a pesar de las recientes tensiones?

Como todos los europeos, yo sé que la paz es algo frágil y que nunca está garantizada. Exige una implicación constante, no solo de los Estados sino también de los pueblos.

Me impresiona la determinación del presidente Santos y del Gobierno colombiano por lograr un acuerdo de paz duradero y justo.

No pretendo dar consejos, pero me parece esencial que los derechos de las víctimas ocupen un lugar central en las discusiones y que los distintos protagonistas del conflicto asuman sus responsabilidades frente a sus compatriotas.

Francia está naturalmente al lado de Colombia para apoyarla en la etapa del posconflicto. Lo hace a nivel bilateral y también a través de la Unión Europea y de la ONU.

Los presidentes Santos y François Hollande anunciaron en enero la conformación de un comité estratégico francocolombiano encargado de vigorizar la relación bilateral. Cinco meses después, ¿en qué punto estamos y qué espera usted de este comité?

Cinco meses es poco para hacer un balance. Es necesario seguir trabajando sin descanso para vigorizar la relación entre nuestros dos países. Quisiera rendir un homenaje a un gran colombiano, Nicanor Restrepo, quien nos dejó de manera repentina en marzo pasado.

Él fue el primer copresidente colombiano del comité estratégico francocolombiano creado por los presidentes Hollande y Santos en enero de este año. Su talento empresarial, su compromiso social, su entrega por la paz y su amistad con Francia son fuentes de inspiración para el trabajo que tienen por delante.

Su ministra de Cultura lo acompaña en esta visita a Colombia. ¿Hay proyectos específicos que ustedes deseen desarrollar?

Sí, y son muchos. En 2017 se organizará la Temporada Cultural entre Francia y Colombia. Durante el primer semestre, Colombia será la anfitriona de Francia, y luego Francia recibirá a Colombia durante seis meses. Con demasiada frecuencia, la imagen de Colombia en Francia se reduce a algunos clichés obsoletos. Por consiguiente, queremos mostrar al gran público –a los franceses y a todos los que visitan nuestro país– la riqueza y el potencial de Colombia, especialmente en los campos artístico y cultural. ¡Será una gran fiesta que espero desde ya con interés!

¿Por qué es tan difícil reformar a Francia? ¿Los franceses tienen miedo y les falta confianza en ellos mismos, como algunos lo piensan? ¿No existe un proyecto común que una a los franceses?

No comparto su punto de vista. Al contrario de lo que se cree, Francia emprendió un programa de reformas bastante ambicioso: competitividad de las empresas, flexibilidad del mercado laboral, evolución de nuestros entes territoriales, incluyendo la reorganización de nuestro sistema de educación. Francia está, entonces, en movimiento.

Y la gran mayoría de los franceses lo consideran favorable, ya que saben que Francia debe adaptarse, fortalecerse, para mantener su rango de gran potencia.

Sin embargo, mantengo los ojos bien abiertos. Estoy plenamente consciente de los obstáculos, de las dudas, de las brechas sociales, del pesimismo que aquejan con demasiada frecuencia a la sociedad francesa, en un fondo de crisis económica.

Por esto no ceso, junto con otros, en mi empeño de defender nuestro modelo republicano, nuestros valores de tolerancia, de solidaridad, de laicidad, que constituyen los cimientos de nuestra nación, y que son nuestros más preciados bienes para continuar hacia adelante.

¿Francia está lista para enfrentar un eventual fracaso de las negociaciones con Grecia y una posible salida de Atenas de la zona euro y quizás de la UE?

El fracaso no es una opción. Debemos alcanzar el éxito. Por Grecia, claro está, pero también para preservar la integridad de la zona euro. Inclusive si el tiempo apremia, podemos llegar en los próximos días a un acuerdo, pues el gobierno griego ha asumido sus responsabilidades. Ahora deben hacerse todos los esfuerzos para llevar a buen término esta negociación. Este es el único objetivo de Francia, que continuará su incesante esfuerzo en este sentido.

Francia sufrió terribles atentados terroristas en enero y esto provocó un sobresalto del pueblo francés. ¿Cómo interpreta usted estos atentados? ¿Hay un peligro islamista?

En enero pasado, Francia fue golpeada fuertemente por el yihadismo. En tres días, 17 personas fueron asesinadas porque eran periodistas, policías o judíos.

Esta locura homicida recae, desafortunadamente, sobre muchos otros países, como recientemente Bélgica, Dinamarca, Túnez, Australia, Kenia… Es una amenaza global sin precedentes, que debemos afrontar con la mayor determinación.

No existe ninguna especificidad francesa, inclusive si Francia está muy expuesta debido a los valores que encarna –la democracia, la libertad, la laicidad– y a su determinación por combatir el terrorismo.

Nosotros actuamos en todos los campos y no solamente en materia de seguridad, de inteligencia, sino también de prevención, de educación, de lucha contra la radicalización.

Hacemos frente a la amenaza del yihadismo, y quiero recordar que varios millones de musulmanes viven en Francia y rechazan esta concepción extraviada del islam.

En la aflicción, millones de franceses se unieron con dignidad para decir ‘no’ al terrorismo, a la intolerancia, al antisemitismo y al racismo, que son el alimento de los extremos.

Debemos prolongar este espíritu. Será una larga batalla. Pero estoy convencido de que los valores democráticos siempre serán más fuertes que el odio y el oscurantismo.

El Papa acaba de adoptar posiciones fuertes sobre la protección del medioambiente y sobre la lucha contra los cambios climáticos. ¿Cuál es el objetivo de Francia en diciembre como anfitrión de la COP21? ¿Qué papel podría desempeñar Colombia?

Las posiciones adoptadas por el papa Francisco sirven para despertar las conciencias. Estamos frente a un ultimátum ambiental. No podemos perder ni un solo instante. Nadie debe faltar a la cita de diciembre.

Para Francia es una enorme responsabilidad. Pondrá todo su empeño por llegar a un acuerdo ambicioso y justo, especialmente para los países más pobres.

El objetivo es mantener el calentamiento mundial por debajo de 2 grados centígrados. Sabemos que podemos contar con el apoyo y el compromiso de Colombia. Como lo recordó el presidente Santos durante su visita a París, el territorio colombiano es uno de los más expuestos del mundo a los cambios climáticos que amenazan su población, los tesoros de biodiversidad del país y la asombrosa belleza de sus paisajes.

El mensaje que logrará transmitir Colombia será de gran utilidad para la humanidad entera.

Firmarán convenio para crear observatorio

Como parte de la visita a Colombia del primer ministro francés, Manuel Valls, este jueves se suscribirá el convenio entre el Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia (CNMH) y la Fundación Casa de las Ciencias del Hombre de Francia (FMSH) para crear un observatorio internacional que difunda la información relacionada con el conflicto armado, las dictaduras y, en general, cualquier modalidad de violencia alrededor del mundo.

Con el Observatorio Internacional de salida de la violencia se consolidará una red de investigación y documentación para encontrar mecanismos que permitan superar hechos violentos en sus diferentes escenarios.

“Es muy valioso poder posicionar el trabajo de Colombia en materia de memoria. Establecer un diálogo con personas que han tenido otras experiencias en otros países nutre nuestro trabajo y nos fortalece”, aseguró Gonzalo Sánchez, director general del CNMH.

Este proyecto hace parte de una serie de iniciativas apoyadas por Francia para la promoción de la investigación en las ciencias sociales y la construcción de memoria en las regiones de Colombia: la difusión del informe ‘Basta ya, memorias de guerra y dignidad’ y la construcción del museo itinerante de la Memoria en los Montes de María son algunas de ellas.

EL TIEMPO

publié le 25/06/2015

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