Siria - Discurso del Ministro de Relaciones Exteriores, M. Laurent Fabius ante el Senado francés.

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"Sr. Presidente del Senado,

Señoras y Señores Ministros,

Señoras y Señores Senadores :

En las primeras horas del 21 de agosto, a unos kilómetros del centro de Damasco, cerca de 1 500 civiles, y entre ellos varios cientos de niños, murieron asfixiados mientras dormían, asesinados por el régimen sirio, en lo que constituye, en este principio de siglo, el uso más masivo y más aterrador del arma química.

Cada uno de nosotros pudo descubrir estos hechos, inmediatamente después de este drama, en decenas de vídeos. Vídeos filmados por médicos, vecinos, padres, a la vez horrorizados y conscientes del deber de informar al mundo acerca del horror de lo que acababa de producirse.

Cada uno de nosotros pudo ver las imágenes abominables de la agonía de las víctimas, de estos cadáveres de niños alineados. Sobre estos cadáveres, ni una gota de sangre, ni una herida. Justamente la muerte silenciosa por el uso de gases que ya nadie niega que se hayan utilizado esa noche.

Más allá de estas imágenes que horrorizan ¿de qué estamos seguros ?

Para informar de ello a la representación nacional nos reunimos, el pasado lunes, con el Primer Ministro, el Ministro de Defensa y el de Relaciones con el Parlamento, yo mismo, los Presidentes de las dos asambleas, los de las comisiones competentes y los de los grupos políticos de la Asamblea Nacional y el Senado. El Gobierno está convencido de ello : la gravedad del momento exige transparencia y diálogo republicano.

Estamos seguros de la magnitud del balance, que podría alcanzar hasta 1500 víctimas. Evaluaciones independientes como la de Médicos sin Fronteras lo confirman. Al analizar vídeos, que autentificamos, nuestros propios servicios pudieron comprobar que todas las víctimas se encontraban en barrios bajo control de la oposición. Todos los síntomas observados son coherentes con la explicación de una intoxicación por agentes químicos. Tenemos elementos, tanto en nuestra posesión como en la de nuestros aliados, que indican que se utilizó el gas sarín.

Estamos seguros de que Siria dispone del uno de los stocks de armas químicas más importantes del mundo : más de mil toneladas de agentes químicos de guerra y decenas de vectores.

Estamos seguros de que el régimen sirio ya ha empleado el arma química en varias ocasiones, durante estos últimos meses, a una escala mucho más reducida, con el fin de reconquistar zonas bajo control de la oposición y para sembrar el terror. Recuperamos y analizamos muestras que confirmaron, en Saraqeb o en Jobar, el uso de gases tóxicos. Estos elementos se transmitieron a las Naciones Unidas.

Estamos seguros de que este ataque se inscribía en el marco de una ofensiva para reconquistar una zona clave que permite el acceso a Damasco. Dicho ataque había sido objeto de preparativos en los días anteriores, incluyendo movimientos de agentes químicos desde los principales puntos de almacenamiento del régimen. Tras el ataque, estamos también seguros de que de los bombardeos intensos tenían la intención de borrar los rastros de las armas químicas.

Estamos seguros finalmente de que la oposición no tiene la capacidad de conducir una operación de tal magnitud. Ningún grupo que pertenezca a la insurrección dispone de las cantidades de agentes químicos necesarios, de los vectores o de las competencias para llevar a bien un ataque de esta naturaleza.

Se trata pues de una certeza : hubo definitivamente un ataque químico masivo el 21 de agosto, en el llano de Ghouta. La entera responsabilidad de ello recae sobre el régimen.

Esta certeza, la compartimos con nuestros socios, americanos, británicos, alemanes, turcos. La misma Liga Arabe lo confirmó durante su reunión ministerial del pasado domingo, evocando la responsabilidad del régimen.

La búsqueda de esta responsabilidad no entra en la misión de los investigadores de las Naciones Unidas. Estos investigadores sólo podrán entonces confirmar el uso del arma química.

Ante estos hechos incontestables ¿qué hacer ? : ¿la acción o la resignación ? ¿Podemos limitarnos a condenar, a hacer un llamado a la comunidad internacional para salir del letargo y que finalmente se abran negociaciones de paz que no llegan ?

A estas interrogantes, Señoras y Señores Senadores, el Presidente de la República aportó una respuesta clara y conforme a la movilización de Francia, desde el principio de la crisis siria. Fuimos los primeros en reconocer a la Coalición Nacional siria, en darle nuestro apoyo, en responder a la urgencia humanitaria, en promover una solución política. Sin descanso, también hemos multiplicado los contactos para buscar soluciones a esta tragedia, con nuestros socios europeos, nuestros aliados, los países de la región, Rusia y China.

No reaccionar sería tolerar que permanezca impune un recurso masivo al arma química.

No reaccionar sería enviar al Sr. Bashar al-Assad y al pueblo sirio un mensaje terrible : el arma química puede utilizarse mañana nuevamente, contra Damasco, contra Alepo, de manera quizá todavía más masiva.

No reaccionar sería poner en peligro la paz y la seguridad de toda la región, y también, más allá, nuestra propia seguridad, pues –es necesario plantear la pregunta– ¿qué credibilidad tendrían, posteriormente, nuestros compromisos internacionales contra la proliferación de las armas de destrucción masiva, incluyendo el arma nuclear ? ¿Qué mensaje estaríamos enviando a otros regímenes (pienso en Irán o en Corea del Norte) ?

Este mensaje sería desafortunadamente muy claro : pueden seguir haciéndolo ; la posesión de estas armas les confiere la impunidad y la división de la comunidad internacional los protege.

No reaccionar sería finalmente cerrar la puerta a una solución política del conflicto sirio. Sí, la solución a la crisis siria será política y no militar. Pero veamos la realidad de frente : si no ponemos un hasta aquí a este tipo de acciones del régimen, no habrá solución política. Pues ¿cuál sería el interés del Sr. Bashar al-Assad en negociar, mientras siga creyendo que puede, como incluso lo repitió por escrito a principios de la semana, “liquidar” son sus propios términos, “liquidar” su oposición, en particular, por medio de armas que siembran el terror y la muerte ?

Por todas las estas razones, el Presidente de la República Francesa eligió la acción. La elección de una acción legítima, colectiva y reflexionada.

En primer lugar, legítima, tomando en cuenta que el régimen sirio violó masivamente sus obligaciones internacionales. Al emplear el arma química, el Sr. Bashar al-Assad violó sus obligaciones de conformidad con el protocolo de 1925, que prohibe su uso y el cual había sido ratificado por Siria en 1968. Al actuar de esta manera se burló del derecho internacional humanitario llevando a cabo ataques indiscriminados, prohibidos por las convenciones de Ginebra. Se ha convertido en culpable de un crimen de guerra : cometió lo que el Secretario General de las Naciones Unidas calificó de crimen contra la humanidad.

Además de estas violaciones, el régimen sirio se ha negado constantemente a cooperar con la comunidad internacional : al impedir el acceso de la Comisión de Investigación Internacional de Derechos Humanos ; al oponerse, durante cinco meses, a la presencia de inspectores de armas químicas ; al dejar de lado las distintas tentativas de cese al fuego ; al multiplicar los obstáculos a la acción humanitaria en Siria.

Por supuesto, una autorización explícita del Consejo de Seguridad sería deseable. Pero, ahí también, veamos la realidad de frente. Desde hace dos años y medio, Rusia y China han bloqueado toda respuesta a la tragedia siria, incluso oponiendo en tres ocasiones su veto. Nuestra tentativa, de hace una semana, de un proyecto de resolución que autorizara una respuesta firme al ataque químico del 21 de agosto, también fue parada en seco.

La gravedad de la amenaza asociada al uso del arma química nos obliga a actuar.

La acción que contemplamos es colectiva y ha sido objeto de reflexiones profundas. El Presidente de la República lo indicó : deberá ser - cito - “firme y proporcionada”. Puntual, deberá tener objetivos significativos, pero bien específicos. No hay que enviar tropas terrestres. De ninguna manera se deben emprender operaciones militares para derrocar al régimen.

Por supuesto, deseamos la salida del Sr. Bashar al-Assad que no duda en amenazar directamente a nuestro país y que cree incluso poder intimidar a la Representación Nacional. Sí, deseamos su salida, en el marco de una solución política a favor de la cual Francia seguirá tomando la iniciativa.

Nuestro mensaje es claro : el uso de armas químicas es inaceptable. Queremos a la vez sancionar y disuadir, responder a esta atrocidad para evitar que se reproduzca. Queremos también mostrar al Sr. Bashar al-Assad que no tiene otras soluciones más que la de negociar.

Algunos nos dicen que una reacción complicaría todavía más la situación. Pero, ahí también, hago un llamado a su lucidez. La desestabilización de los países de la región, que afrontan la afluencia de más de dos millones de refugiados, es una realidad. La inacción ante los sufrimientos del pueblo sirio es facilitarles el trabajo a los extremistas. No dejar impunes los crímenes del régimen sirio, es por el contrario el medio que tienen nuestras democracias de alentar, como es necesario hacerlo, a la oposición siria moderada.

Es así como seremos fieles a nuestros valores, en los cuales se basa el compromiso de Francia en el mundo. Francia tiene en efecto una responsabilidad particular. Es una oportunidad y una exigencia, que contribuyan a la grandeza de nuestro país. Mantengámonos unidos para seguir siendo fieles a esta vocación.

Francia no actuará sola y unirá sus esfuerzos a los de sus otros socios, comenzando por Estados Unidos de América, con quién siempre hemos coincidido en los momentos críticos cuando la causa ha sido justa. Contamos también con el apoyo de los europeos y los países de la región, en particular, la Liga árabe. El Presidente de la República sigue haciendo su trabajo de convicción con el fin de reunir la coalición de apoyos más amplia posible. La reunión del G20 a partir de mañana en San Petersburgo dará la pauta para ello.

Sr. Presidente,

Señoras y Señores Ministros,

Señoras y Señores Senadores :

El año próximo, vamos a conmemorar el centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial, que quedó marcada por la primera utilización masiva de gases tóxicos como arma de combate. Un siglo más tarde, cuando las armas químicas habían sido rechazadas por el derecho internacional, no podemos aceptar una espantosa marcha atrás.

En estas graves circunstancias, es importante que la representación nacional tenga todos los elementos a su alcance. Esta es la razón por la que nos comprometemos a seguir informándoles en los próximos días, sobre la evolución de la situación, pero respetando al mismo tiempo los equilibrios institucionales derivados de nuestra Constitución. En toda caso, la última decisión sólo podrá ser tomada por el Presidente de la República cuando se constituya la coalición, la única capaz de crear las condiciones de una acción.

Señoras y Señores Senadores : ante la barbarie, la pasividad no es una opción, y en cualquier caso no para Francia. No reaccionar es dejar que el Sr. Bashar al-Assad prosiga sus atrocidades, fomentar la proliferación y el uso de armas de destrucción masiva, dejar a Siria y a toda la región en el caos y ceder ante las amenazas. Con sus socios, Francia asumirá toda la responsabilidad que le corresponda. »./.

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publié le 05/09/2013

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