- Jon Landaburu, Especialista de las lenguas de Colombia

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Jon Landaburu

Jon Landaburu nació en 1943 en París. Lingüista y filósofo de formación, ha dedicado su vida al estudio de las lenguas indígenas de Colombia, convirtiéndose en uno de los principales especialistas en este campo. Ahora trabajando para el Ministerio colombiano de Cultura en un programa de protección de las lenguas, accedió a compartir con nuestros lectores su trabajo sobre la apasionante riqueza lingüística y cultural presente en Colombia en el marco de la conferencia que pronunció en el Coloquio Amazónicas 3.

Usted es francés y trabaja sobre las lenguas colombianas para el Ministerio colombiano de Cultura, explíquenos su trayectoria

Después de estudiar filosofía y lingüística en La Sorbona de París, yo llegué a Colombia en 1967 como un cooperante. Fui profesor de filosofía durante un año en el Liceo Frances de Bogotá, una experiencia muy agradable e interesante con los jóvenes que se han convertido en referencias pendientes como Antanas Mockus.

Yo después enseñe lingüística en la Universidad de los Andes y empecé a interesarme en lenguas indígenas de Colombia debido a que seguían siendo muy poco conocidas. Entonces fui a los Llanos, una tierra de nadie en ese momento donde yo comencé a trabajar y vivir con los grupos indígenas. Posteriormente, trabaje y viví mucho tiempo en el Amazonas y en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Aunque mi cooperación iba a durar un año y medio, yo me quedé cuatro años.

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Miembros de la comunidad Andoke © Thomas Whiffen

Después de lograr un buen progreso en el estudio del Andoke, una pequeña lengua amazónica hablada por un pequeño grupo, que sobrevivió a las masacres perpetradas por caucheros peruanos al principio del siglo XX, regresé a París. Presenté una candidatura para el Departamento de investigación lingüística del CNRS (Centro Nacional de Investigación Científica) y fui contratado como investigador permanente. En este momento comenzó un largo recorrido entre Francia y Colombia, con trabajos de campo y cursos en Francia.

Más tarde, en los años 80, el Instituto Colombiano de Antropología me pedio formar un grupo de personas para que trabajaran en lenguas indígenas. En ese momento, los únicos expertos externos de las lenguas indígenas eran misioneros protestantes americanos llegados en 1962 (Summer Institute Linguistics), cuyo objetivo era traducir la Biblia a todos los idiomas. Estos misioneros eran muy criticados por las organizaciones indígenas. Con el apoyo del gobierno colombiano, hemos creado una escuela de formación de lingüistas indígenas en la Universidad de los Andes, un proyecto de cooperación internacional apoyado por la Embajada y el DNP (Departamento Nacional de Planeación). Este proyecto duró 16 años desde 1984 hasta el 2000. Yo estaba la mayor parte del tiempo trabajando en este proyecto, pero volvía de vez en cuando a Francia, donde continuaba dirigiendo el laboratorio de lenguas indígenas de América del CNRS.

Hemos capacitado a muchos colombianos, incluyendo a indígenas para que trabajen en sus propias lenguas. Hemos creado una base de datos, publicado 30 libros, empezado trabajos sobre 40 idiomas y becas de Francia de la Embajada nos han permitido capacitar a cuatro Doctores y seis estudiantes de doctorado que ahora enseñan en las universidades colombianas.

En el 2000, regresé a París, donde me hice cargo de la dirección del laboratorio de lenguas indígenas. Me quedé durante seis años hasta mi jubilación. Mientras tanto, en 2006, el Gobierno Colombiano me concedió la nacionalidad colombiana, la cual acepté con gratitud pues había dedicado mi vida a este país. Mi esposa siendo colombiana, decidí regresar aquí con la intención de dividir mi tiempo entre Francia y Colombia. Fue entonces cuando la nueva y joven Ministra de Cultura me llamó y me pidió participar en la creación de un programa de protección de lenguas. En el Centro de Investigación de la Universidad de los Andes, estábamos trabajando sobre 40 idiomas, y teníamos contactos con muchas organizaciones indígenas, disponiendo de una red en todo el país. Esto nos permitió lograr un buen progreso en el actual montaje del programa.

Usted también trabajó en la traducción de la constitución colombiana hacia algunas lenguas nativas?

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El 4 de julio de 1991, estaban presentes para la promulgación de la constitución colombiana: Antonio Navarro, Ana Milena Muñoz de Gaviria, César Gaviria, Horacio Serpa y Álvaro Gómez © Elespectador

Sí, y fue una experiencia muy interesante. En 1992, después de la promulgación de la Constitución, la Presidencia de la República nos pidió que la traduzcamos en unas leguas indígenas. Nos lo tomamos en serio y en vez de hacer una traducción de gabinete, hemos hecho una traducción colectiva en las comunidades indígenas con talleres en siete lenguas. Siete lingüistas indígenas nativos hablantes de su lengua y formados por nosotros, con la asistencia de siete abogados indigenistas, trabajaron bajo mi coordinación durante dos años. El resultado que ha sido publicado es apasionante porque la traducción de una terminología jurídica para personas que viven en el bosque, que son pescadores o campesinos planteó una serie de problemas filosóficos, semánticos, jurídicos interesantes donde se trata de articular nuestro pensamiento urbano letrado y judeo cristiano con mundos muy diferentes. En 2005, presenté algunos de estos resultados al Collège de France en París.

También hay que crear todo un vocabulario?

Claro que sí. Hay palabras nuevas para crear, pero también palabras viejas que hay que volver a encontrar.

La Constitución ya está traducida en todas las lenguas colombianas?

Ha sido traducida a siete lenguas. Posteriormente, otros proyectos la tradujeron a otras lenguas. Más la traducción de la Constitución como tal, lo que era absolutamente fascinante es la reflexión colectiva de los Indígenas sobre sus propias leyes y cómo se articulan estas con las del "hombre blanco". Esto permitió desarrollos posteriores, una toma de conciencia moral, política y cultural.

Cómo describiría usted la identidad nacional colombiana?

En cuanto a la problemática de la presencia indígena, hay tres tipos de países en América Latina.
Algunos países tales como Chile, Argentina y el sur de Brasil tienen pocos Indígenas. Otros países, como Bolivia, Perú, Ecuador, Guatemala o México tienen grandes minorías o incluso mayorías indígenas. Solamente en México estas personas representan 12 millones. Entre estos dos grupos, Colombia, el Brasil central y septentrional, Venezuela y las Guayanas, América Central eran zonas bastante pobladas cuando llegaron los ibéricos pero menos que las masas campesinas de los Andes centrales o Mesoamérica. Como en todas partes, la Conquista fue altamente letal a causa de las enfermedades, las guerras, el trabajo forzoso, pero el hundimiento demográfico fue relativamente más importante que en países con alta concentración Indígena. El mestizaje con los europeos y la llegada significativa de esclavos negros permitieron un crisol que define gran parte de la identidad colombiana.
Estos países del último grupo son estados muy multirraciales donde el problema de la identidad nacional surge de manera muy diferente que en los otros dos grupos de países que he mencionado.

La identidad nacional de un país como Colombia está relativamente abierta a la diversidad. Sólo hay entre 10 a 15% de Negros, 2 a 3% de Indígenas, lo que no es tan importante, pero que quizás permitió que los colombianos hayan aceptado que su país es multicultural, multirracial y multilingüe.

Cuántas lenguas se hablan en Colombia?

Hay 68 lenguas habladas por grupos étnicos: 65 lenguas indígenas, 2 criollas y la lengua de los gitanos, el romaní. Las 65 lenguas indígenas tienen una extraordinaria diversidad en su estructura. Algunas son tonales (como por ejemplo el chino), algunas son flexionales (como es el griego antiguo), otras son de tipo aglutinante (como es el húngaro). Este es un universo absolutamente fascinante. Hay trece familias lingüísticas, mas 8 lenguas aisladas que no hemos logrado relacionar con otras. Por lo tanto hay un total de 21 raíces diferentes.
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Mapa de la diversidad lingüistica de Colombia © Ministerio de Cultura

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Cómo se explica eso? ¿Cuáles son sus orígenes?

Es la buena pregunta. En primer lugar, hay que saber que América está recién poblada en comparación con el viejo mundo. Los cálculos más amplios sugieren 40.000 años. Se estima que el Homo Sapiens Sapiens salio de África hace aproximadamente 80 000 años. Las 6.000 lenguas que existen en todo el mundo ahora, probablemente provienen de esta misma raíz.

Significa esto que hay una lengua origen?

Es muy probable que sí. Sin embargo, la lingüística actual es incapaz de decir a cuales de nuestras actuales lenguas se parecía. No se si la lengua de los Bushmen de Sudáfrica, que tiene fenómenos que no se encuentran en otros lugares, es más cercana al lenguaje primitivo, es posible. Pero tal vez el Aymara del Perú guardó ciertos aspectos que el francés ha perdido, o viceversa.

Y en cuanto a las lenguas indígenas de América?

La ocupación de América por los hombres es relativamente reciente. Es evidente que algunas de esas poblaciones procedían de Siberia. Recientemente se ha demostrado el parentesco lingüístico entre una lengua de Siberia, el Ienisseï, con lenguas indígenas de la costa Pacífica de Canadá. Pero debe haber existido algunas otras oleadas migratorias, tal vez incluso desde el sureste de Asia y Oceanía. Finalmente cerca de las 1.000 lenguas indígenas americanas de hoy provendrían tan solo de un muy reducido número de raíces.

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Paul Rivet - La Embajado participó en el homenaje organizado por la Universidad de los Andes en septiembre del 2009

Estas lenguas pudieron llegar por el mar?

Quizás. Durante mucho tiempo pensaron que era una hipótesis falsa. Paul Rivet, este gran etnólogo francés quien vino aquí pensaba que era posible. Lo ridiculizaron los norteamericanos durante mucho tiempo. Tenían un esquema que parecía mucho más preciso. Hoy en día se empieza a preguntar si en efecto no hubo ocupaciones provenientes de Asia del Sur o de Australia.

Desde entonces como puede explicar usted la riqueza lingüística colombiana?

Porque las lenguas cambian, ellas evolucionan enormemente. Un lenguaje no tiene un paquete de propiedades inmutables que sería su identidad permanente. Las especies animales lo tienen pero ellas mismas evolucionan. Las lenguas que no son ni de individuos ni de especies, pero que si son de hábitos sensoriales y mentales se transforman. Estos cambios producen sistemas extremadamente diversificados. Así, sabemos por ejemplo que el Sánscrito, el Griego antiguo, el Inglés, el Ruso, el Francés, el Noruego, el Persa, el Albanés y el Bretón tienen el mismo origen, hace 5 o 6000 años.

De todos modos, existe en Colombia una diversidad lingüística extrema debido a tres razones: En primer lugar, porque Colombia queda a la salida del istmo interamericano. Todas las migraciones que iban de norte a sur pasaron por allí, de las cuales algunas se quedaron. En segundo lugar, porque los ecosistemas naturales de Colombia son muy variados. Este es un país dotado de una diversidad absolutamente fantástica donde se constituyeron numerosos nichos de ocupación humana. Pero si las lenguas no permanecen en contacto, después de varios siglos ellas se diferencian. La tercera causa es todo un hecho interesante y esta es la ubicación tropical de Colombia. Las condiciones tropicales parecen favorecer, la exuberancia de las plantas y animales pero también la variedad de culturas. De hecho, los países ubicados sobre el cinturón equinoccial, ecuatorial, del planeta, están dotados de muchas lenguas.

Como se explica?

Bueno, no hay una explicación hasta este momento, se constata: en Brasil, Nigeria, Camerún, Congo, India del sur, Filipinas, Indonesia, Nueva Guinea poseen un número muy importante de lenguas. ¿Por qué? Solo podemos emitir especulaciones. Tal vez porque la naturaleza puede ser agresiva pero también extremadamente generosa en estas regiones y permite a unos grupos mantenerse aislados, sin estar obligados a mecanismos de solidaridad muy fuerte. El aislamiento produce la fragmentación. Pero estas son especulaciones.

Existen lenguas amenazadas en Colombia?

De 65 lenguas indígenas, 5 están desapareciendo. Una veintena se encuentra en una situación precaria debido a que son habladas por tan sólo un 20 a 25% de la población indígena concerniente. Si no hay recuperación de la transmisión intergeneracional, se trata de lenguas que van a desaparecer en 50 años. Una buena treintena parte de las lenguas están muy sólidas y vivas, aunque empiezan a aparecer amenazas.

De todos modos cabe darse cuenta que 31 lenguas son habladas por menos de 1.000 personas. Esto no es necesariamente un inconveniente en tiempos donde la gente está relativamente aislada, pero en esta era de la globalización, ¿qué va a pasar? Todo es posible. Contrariamente a lo que muchos piensan, el futuro no está escrito y la subsistencia de muchos de ellos no es improbable. Constatamos una fuerte reivindicación de su lengua por algunos de estos grupos que organizan talleres para niños, hacen venir a los abuelos a la escuela, lanzan programas de radio en sus propias lenguas, etc…

Gracias al programa de protección del Ministerio de Cultura de Colombia, ahora tenemos datos muy precisos provenientes del gran diagnóstico lanzado en todo el país. De aquí a julio deberíamos completar unos datos sobre 29 lenguas que representan 600.000 hablantes sobre los 800.000 concernientes. La idea es completar esta investigación, de aquí a un o a dos años. Más allá de la información sobre el estado de vitalidad de las lenguas, el programa pone en marcha una serie de dispositivos de ayuda a las lenguas ayudándonos con la nueva ley que es un poco el marco normativo.
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La Ministra de Cultura, Señora Paula Moreno, se encuentra con la comunidad nukak makú en San José del Guaviare © Ministerio de la Cultura

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Como se articula esta ley?

La ley fue promulgada el pasado 26 de enero. Este es un avance, estamos dotando esta ley de mecanismos de aplicación y esperamos que algunos de estos decretos sean firmados por el Presidente Uribe antes que finalice su mandato. Existía ya un corpus legislativo sobre el tema porque la Constitución de 1991 dice que el Estado es responsable de la diversidad cultural y también (artículo 10) que las lenguas de grupos étnicos son co-oficiales con el español sobre los territorios donde se hablan estas y donde la educación tiene que ser bilingüe.

Las medidas previstas por la nueva ley serán tomadas en tres niveles administrativos: nacional, departamental y municipal. Lo interesante es que la gente de los pueblos indígenas se movilizó relativamente por que esta ley es el resultado de todo un trabajo de sensibilización o de ayuda a sensibilizaciones ya existentes.

La ley exige que todos los proyectos tienen que estar llevados a cabo en consulta con las comunidades. Esta es una evidencia, una política lingüística de apoyo no puede ser ni autoritaria ni centralista. Es la razón por la cual el concepto de auto-diagnóstico es muy importante. Ayudaremos las comunidades que quieren ir por adelante con diferentes tipos de acciones como regimenes de multilingüismo favorables. Si ellos no quieren… no podemos forzarlos. No se trata de encerrar a la gente en su propia lengua, sino de ayudarlos, para que puedan hablar Español en la ciudad, Inglés para comunicarse con el mundo no latino, y su propia lengua en su pueblo, con sus familias, con el fin de participar en la vida colectiva si es que se mantiene y se hace a menudo. Es completamente interesante. Antes de los Estados-naciones que sólo tienen algunos siglos, la humanidad vivió en régimen multilingüe y no es una utopía.

Para favorecer las lenguas nuestra ambición está en primer lugar apartar los factores negativos. Apartar las discriminaciones, las exclusiones en la escuela, en los medios de comunicación, después…. la gente hace lo que quieren. Si lo quieren, les ayudamos.

Hay muchas cosas que hay por hacer. Por ejemplo, con Internet estamos viviendo algo muy particular. Un nuevo campo se abre en materia de producción de material audiovisual, de archivos que los profesores podrían utilizar. Todos los trabajos de antropólogos, de lingüistas ahora son accesibles y podrían ser utilizados por estas comunidades que comienzan a tener acceso a Internet sin pasar necesariamente por el libro o el escrito impreso que son muy costosos.

Se trata pues de dejar abrir y desarrollar lo deseado. Y no impedir morir lo que no tiene más vida.
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Mujeres cuna durante la entrega de resultados del auto-diagnóstico sobre el estado de la lengua cuna - 2010

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Pero cuando una lengua muere también es una cultura que muere?

Una buena parte de la cultura. No completamente. De las 1 380 000 personas que, según el censo del DANE de 2005 se auto identifican como indígenas, hay casi 500 000 que no hablan ninguna lengua indígena. Los Cénu de Córdoba, los Pijao de Tolima, o los Kankuamos de la Sierra Nevada de Santa Marta son comunidades campesinas que se reafirman indígenas mientras que escondieron su condición indígena durante un siglo o dos porque fueron estigmatizadas.

Estas culturas campesinas son muy empobrecidas con relación a su pasado indígena pero entre Pasto y la frontera ecuatoriana por ejemplo, todavía hay Indígenas campesinos con muchas tradiciones y rituales heredados de un pasado precolombino.

Que lengua hablan ellos?

Los pastusos hablan un español lleno de Quechua y otras palabras que ellos dicen que provienen de su lengua anterior.

Pueden ellos reapropiarse de esta lengua?

Es lo que pretenden. Entonces me escriben cartas pidiéndome ayudarles a recobrar su lengua…. pero evidentemente es muy complicado.
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Sobre todo porque se trata de idiomas exclusivamente orales...?

Sí. No tenemos o muy pocos documentos escritos sobre las lenguas de las que hablo. Sólo existen nombres de lugares, personas, formas de hablar el español que indican un sustrato.

Hay muchos escritores indígenas, sobre todo entre los Wayúu, y Francia les dedicará seguramente un artículo en el marco de la feria de Les Belles Etrangères que tendrá lugar en Noviembre en París. ¿Cómo se puede hablar de una literatura indígena, cuando la tradición es más oral?

Se habla de literatura cuando existen obras que son transmitidas. En ese sentido existe una literatura indígena que es considerable, pero de manera oral. Cuando estas comunidades se sientan en la noche junto al fuego con los ancianos o en las fiestas, los cantos y las recitaciones reproducen discursos de memoria. La capacidad de memorización de los pueblos de tradición oral, puede ser considerable. En la Sierra Nevada, los sacerdotes, los “Mamos”, pueden permanecer durante tres días y tres noches o más, recitando poemas, historias de la creación del mundo. Es literatura, pero ésta es oral.

Eso a lo que usted se refiere es una novedad. Son los jóvenes los que están escribiendo nuevos textos. Usualmente son de formación universitaria, conocen el mundo exterior, pero permanecen en contacto con sus fuentes de tradición oral y, a veces eso produce cosas muy bonitas. Esta nueva literatura escrita es el producto del encuentro de dos mundos, de ahí su interés.
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Jovenes Wayuu durante una fiesta en Uribia (Guajira) - Junio del 2009

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Cuál es el rol de la escritura en la supervivencia de una lengua?

El hecho que una lengua se escriba, no garantiza su supervivencia. El Bretón y el Vasco en Francia van muy mal, incluso habiéndose escrito desde hace mucho tiempo atrás. La escritura puede ayudar a conservar tradiciones, discursos u obras, pero el registro fundamental es la oralidad. Hace 2 meses fui a Saliba, un pequeño pueblo de 1.800 habitantes al lado de Orocué, en Casanare, en los Llanos. Entre el 20% de la población que habla bien la lengua Saliba, solo hay personas mayores. Por el contrario, el 40% lo escriben pero son personas sobretodo menores de 30 años! Ahora, en la escuela, aprenden a escribir el idioma… pero ellos no lo saben hablar! Si nos limitamos a este tipo de práctica escolar, no vamos a tener una lengua viva, sino una lengua que morirá. La escritura puede ayudar a que una lengua viva, pero no la impide morir. Si queremos ayudar a que una lengua viva, se debe favorecer ante todo su uso oral.

Puede usted describirnos los puntos comunes en materia de defensa de la diversidad cultural entre Francia y Colombia?

Hay que recordar que en Francia, a finales del siglo 19, la mitad de la población tenía una lengua materna distinta al francés. Lastimosamente, con el sistema de escuela única y la exclusión de las lenguas regionales de la esfera pública, la Francia moderna se ha construido sobre una especie de etnocidio.

Ahora hay más tolerancia que antes, y somos un poco menos jacobinos. Pero todavía hay mucho por hacer. Por ejemplo, Francia aún no ha firmado la Carta de los derechos de las lenguas europeas. Hay muchas mas ayudas públicas que antes, se enseña en Corso, Vasco, Bretón, pero el panorama aun es muy triste. El bretón y el vasco son habladas por gente bastante mayor y su futuro en Francia es precario. Este no es el caso en otros lugares. Por ejemplo, por el lado español, el vasco está en plena revitalización. Al final de la dictadura de Franco, el 21% de la gente habla vasco. Hoy son más de un 50% y son jóvenes. Los poderes públicos han hecho un gran trabajo en la escuela, en la televisión y en la radio.

En Francia es difícil. La descentralización es todavía muy tímida y la población es a menudo hostil a las lenguas regionales. Tenemos miedo de dividir Francia. Aquí en Colombia, la historia es diferente. De todos modos, creo que en este tema en especial, Francia tiene mucho que aprender de Colombia.

Pero acaso un pueblo que vuelve a su lengua y que se reafirma a través de su cultura no es potencialmente peligroso para la unidad nacional?

No, no necesariamente. Podemos pensar eso cuando tenemos en la cabeza el modelo de un Estado-nación monolingüe. Otro modelo de coexistencia de culturas y de pueblos que no sean negados pero unidos es posible y más democrático. En el país vasco español, la inmensa mayoría piensa en términos de autonomía y de coexistencia. Es verdad que hay una pequeña minoría violenta que por otra parte piensa también, como los jacobinos, en términos de un Estado-nación monolingüe, pero es una minoría.

Se encuentra usted optimista sobre Colombia? ¿Siente usted un impulso?

Existe un impulso indiscutible de afirmación por los indígenas, sus culturas y sus lenguas. ¿Qué es lo que va a resultar en una situación que objetivamente, es muy difícil? Eso es muy difícil de predecir. Tres lenguas son habladas por más de 100.000 personas: el Wayúu de la Guajira, el Naza (o Paéz) del Cauca y el Embera de la Costa Pacífica. Puede ser que para ellos algo alternativo, como lo sería un verdadero bilingüismo, sea puesto en marcha. Teniendo en cuenta la parte Venezolana, los Wayúu son más de 500.000 personas. Podemos entonces imaginar muchas cosas como sistemas educativos bilingües. Para poblaciones más reducidas, evidentemente es más difícil y más arriesgado.

De todos modos, después de 40 años de trabajar en estos temas, me parece que esta gente es mucho más resistente de lo que se pensaba entonces, de lo que yo mismo pensaba. Hay una voluntad muy fuerte de vivir. ¿Garantizará esto la preservación de la lengua? yo no lo sé, pero es posible.
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Jon Landaburu con una dirigente del pueblo Guambiano (Cauca) - Junio del 2008

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Cree usted que el conflicto armado en Colombia tiene una influencia en dicha supervivencia?

Es cierto que estos últimos 15 años, muchas personas indígenas han sido tomadas como rehenes por el conflicto. Sobretodo por la parte occidental del país.

La gran mayoría de la población indígena se encuentra en las zonas periféricas, precisamente donde el Estado no está presente. Estas son áreas de tierras bajas donde la producción de drogas es mayor y donde la guerrilla se refugia. Ellos han sido entonces bastante afectados por el conflicto.

Pero yo diría que, al menos para los pueblos amazónicos, ellos ya están acostumbrados a que los blancos regularmente los implican en conflictos que no entienden como los que sucedieron con la quina, el caucho, el oro, las pieles de animales, el petróleo... Lo que me asombra es que todavía están allí! Lo que es absolutamente increíble, es que seguimos rezando y bailando la Anaconda-arco-iris en malocas (casas comunales) del Caquetá o invocando al Dios Sol en los templos de la Sierra Nevada!

Otros, como los Emberas del Chocó son tremendamente afectados por los conflictos actuales y hay muchos desplazados Embera en las ciudades; como se ve aquí en Bogotá. Pero al mismo tiempo, son muy fuertes. Esta es una de las poblaciones que conserva más su lenguaje. Las migraciones a las ciudades son reales, pero mucho menos que de otros sectores de la población. Puede haber posiblemente cuatro o cinco mil Indígenas en Bogotá. Lo cual no es significativo. No hay un éxodo masivo de las comunidades a la ciudad, como se ve en México o Perú.

Entrevista realizada por Adrien Majourel (adrien.majourel@diplomatie.gouv.fr)

publié le 05/05/2010

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