" El país ha sido muy indiferente frente a los desaparecidos. No le duelen "

El día jueves 13 de Diciembre, la Fundación Nydia Erika Bautista recibió el Premio Franco-Alemán de Derechos Humanos “Antonio Nariño” 2012. En esta edición el Boletín Fresco, presentamos una entrevista a Yanette Bautista quien dirige la Fundación y lucha desde hace 25 años contra la desaparición forzada.

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¿Cómo nació la Fundación Nydia Erika Bautista? ¿Cuáles son sus principales actividades?

La Fundación nació en 1999 en Alemania donde fuimos miembros de la familia Bautista en el autoexilio. Tuvimos que irnos de Colombia después de 10 años de lucha contra las desapariciones forzadas, entre ellas la de mi hermana, Nydia Erika, quien desapareció el 30 de Agosto de 1987 en Bogotá. Según los indicios, sufrió tortura y fue violentada sexualmente en su cautiverio antes de ser asesinada.
En Alemania y luego en España, trabajé con organizaciones de familiares de desaparecidos de otras partes del mundo como Filipinas, Sri Lanka, Argelia, Turquía, Yugoeslavia, etc.
Regresamos al país en el 2007 y empezamos a atender a los familiares de desaparecidos de distintas regiones de Colombia. Creamos un área jurídica, para atender las necesidades de acceso a la justicia y acceso a la verdad: buscar al desaparecido para que las familias puedan vivir el duelo, enterrar a sus seres queridos.
Luego, creamos un área de investigación para entender el contexto de cada uno de los casos, hacer informes y seguimientos.
También tenemos apoyo forense para los familiares que quieran una segunda opinión de un organismo independiente al oficial. Tenemos además una escuela de liderazgo, donde las mujeres aprenden a reconocer sus derechos y pelear por ellos…

¿Por qué las mujeres tienen un papel tan importante en la Fundación?

El 90% de familiares de desaparecidos somos mujeres. En Colombia, según el registro nacional, hay 18.632 desaparecidos: 24% son mujeres, 17% niños y niñas y 60% hombres. El impacto de género en las desapariciones forzadas radica en que aunque los hombres son las victimas directas, las más afectadas indirectamente son las mujeres: en ellas recaen las cargas negativas de las desapariciones forzadas, pues al denunciar, tienen que desplazarse, son victimas de violencia sexual, tienen a cargo niños etc.

Otra de las actividades de la Fundación Nydia Erika Bautista es la visibilización de la práctica. Según usted, ¿Cuál es la visión de la sociedad colombiana frente a las desapariciones forzadas?

El país ha sido muy indiferente frente a los desaparecidos, no le duelen. Y nosotros como familiares nos preguntamos el por qué. ¿Por qué las calles no se llenan para defender a las víctimas de desaparición forzada? Al parecer, hay un estigma sobre los desaparecidos, un algo por el que se los llevaron… Sin pensar que la mayor parte de las victimas son población civil, campesinos, amas de casa, obreros, estudiantes, sindicalistas, comunicadores...

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¿Y frente al gobierno colombiano?

El Estado Colombiano se ha demorado mucho en tomar decisiones estratégicas para ayudar a las víctimas de desaparición forzada. Hay miles de N.N sin identificar y muchos hogares esperando respuestas que tal vez estén ahí… A pesar de que 18.000 desaparecidos ya es una cifra muy alarmante podrían ser más: la Unidad de Justicia y Paz recogió informes sobre 32.000 casos de desapariciones forzadas. Hasta que no haya transparencia con las cifras, no se puede asumir una política pública integral. Por eso hemos promovido leyes para que los funcionarios públicos actualicen las cifras y busquen a los desaparecidos. Hubo una apertura en el Congreso de la República, por ejemplo está la ley que prohíbe la muerte presunta. Porque hasta el año pasado, nos tocaba declarar muertos a los desaparecidos para poder hacer cualquier trámite legal bajo su nombre. Esperamos mucho del Estado, sobre todo ahora con el proceso de paz…

¿La Fundación emitió un llamamiento a la mesa de diálogo de paz, nos puede explicar en qué consiste?

Nosotros hemos hecho, en consenso con varias organizaciones de familiares del país y también con el respaldo de las Madres de la Plaza de Mayo, un llamamiento al Gobierno nacional y a las FARC, para que el tema de las desapariciones forzadas esté presente en la mesa de los diálogo de paz, que el derecho de las víctimas no sean sacrificados en medio de las negociaciones y sobre todo que las FARC y el gobierno nacional informen dónde están los desaparecidos, dónde están las fosas.

¿Qué representa para su Fundación el Premio Franco-Alemán Antonio Nariño?

Para nosotros es un honor muy grande, un reconocimiento a la lucha que hemos dado todos los familiares de desaparecidos en el país y un interés de la comunidad internacional por un grave delito, un drama humanitario que hay detrás de las desapariciones forzadas en Colombia.

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publié le 18/12/2012

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