"El cambio climático puede entenderse como un motivador para actuar y no como una carga adicional"

En el marco de la Cumbre de Bogotá “Ciudades y Cambio Climático” que se llevará a cabo en la Capital Colombiana los días 19, 20 y 21 de noviembre de 2012, Fresco entrevista a Ricardo Montezuma, Director y Alex Ricardo Jiménez, Director Adjunto de la Fundación Ciudad Humana que organiza este importante evento internacional.

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1. Ustedes, como Director y Directo Adjunto de Ciudad Humana están muy comprometidos con estos temas de cambio climático. Cuál creen ustedes que es la importancia de esta cumbre?

Identificamos que en nuestras ciudades existen valiosas oportunidades para afrontar un fenómeno tan complejo como el del cambio climático. Hemos aprendido que para tomar decisiones acertadas y ejecutar acciones con éxito, debemos trabajar coordinadamente con el sector público, privado, la sociedad civil y la ciudadanía. Una muestra clara es la articulación de los diversos organizadores del evento que involucran entidades de estos sectores, tales como la Alcaldía, la Embajada de Francia, AFD, CAF, Findeter, Avina, y El Tiempo. A su vez, hemos identificado que para afrontar el reto debemos integrar y articular con mayor eficacia nuestros procesos institucionales locales, regionales y nacionales. Es así como esta Cumbre es un “foro abierto” que promueve el intercambio de experiencias y aprendizajes nacionales e internacionales entre los diversos actores que influyen el curso de nuestras ciudades.

Consideramos que esta cumbre puede contribuir a la articulación de las diversas plataformas de ciudades de la región, para que en conjunto éstas enfoquen su gestión hacia una gestión integral, tanto de adaptación como de mitigación, frente al cambio climático. Esperamos que la Cumbre de Bogotá Ciudades y Cambio Climático sea un catalizador de múltiples iniciativas desde la escala local a la nacional, e igualmente a la regional y global.

Esta Cumbre es de una manera la continuación de la Cumbre Climática Mundial de Alcaldes celebrada en México DF en el 2010 en la que más de 100 ciudades firmaron el Pacto Ciimático cuyo progreso será presentado en Bogotá durante nuestro evento. En este sentido, esperamos que las ciudades que van a estar presentes, se suman a tal pacto y sean replicadores de los compromisos establecidos. Esperamos que más ciudades de la región puedan generar información sobre sus avances frente al cambio climático.

Finalmente, esta Cumbre presentará la Declaración de Bogotá frente al Cambio Climático que reitera el liderazgo que la ciudad quiere asumir en esta área y la contribución que quiere hacer, en particular, subrayando la importancia de las acciones de adaptación. Asimismo, se presentará un manifiesto ciudadano que demuestra que el compromiso de la ciudadanía y las transformaciones culturales que ésta tenga, son vitales para afrontar el reto.

2. Por qué se escogió a Bogotá para hacer esta reunión y cuáles son los retos de esta cumbre?

La realización de esta Cumbre se hace en un contexto oportuno debido a que la administración ha colocado en la agenda del Plan de Desarrollo al cambio climático como uno de sus ejes principales. El año pasado se realizó con éxito el Seminario Internacional “Ciudades y Cambio Climático”. Acciones urbanas para la mitigación y la adaptación, organizado por la AFD, CAF y SECO. Este año varios de estos actores en asocio con la Alcaldía Mayor de Bogotá nos propusimos en conjunto dar continuación no sólo a tal evento, sino que también articular eventos representativos como la primera Cumbre Nacional de Autoridades Locales que se llevó a cabo en Quito (junio, 2011) y la Cumbre Climática Mundial de Alcaldes de México (noviembre, 2010); estos reflejan la creciente voluntad política en América Latina para afrontar el cambio climático.

En este contexto, pensamos que Bogotá, al igual que lo ha venido haciendo México DF y Rio de Janeiro, podría sumarse a los esfuerzos y convertirse en una plataforma para la reflexión y discusión del fenómeno, así como para el intercambio de experiencias y sistematización del conocimiento que se está generando. Consideramos que así como Bogotá ha sido pionera en programas como las Ciclovías y la promoción de la Cultura Ciudadana, y proyectos como el Transmilenio, la Red de Bibliotecas, la renovación de espacios públicos y la recuperación de Humendales, puede ser también lider en promover decisiones y acciones para afrontar los efectos del cambio climático.

3. Usted considera que la gestión urbana va de la mano de la gestión ecológica y ambiental en Bogotá y las principales ciudades del país?

Por supuesto. Desde hace dos décadas cuando la Agenda 21 se formuló en la primera Cumbre de Rio, los gobiernos locales han asumido un papel importante para que la agenda ambiental se vuelva principal dentro de la gestión de las ciudades. Realmente no se puede pensar en planificar e intervenir una ciudad sin pensar que los sistemas naturales hacen parte de ella. Por mucho tiempo se ha pensado que las ciudades son lo opuesto a la naturaleza. Sin embargo, es fundamental que comencemos a explorar maneras efectivas para que estas dos puedan fusionarse y coexistir para así ofrecer una mejor calidad de vida a los ciudadanos.

De otra parte, la gestión medio ambiental está vinculada con el trabajo con comunidades, con la prevención del riesgo, con el mejoramiento de la calidad del aire, entre otros. Esto está directamente relacionado con la salud. Por tanto, tal gestión es intrínseca al manejo de cualquier ciudad.

4. Francia a través de la Embajada y de la AFD tuvo la idea de esta cumbre. Cómo cree que Francia se puede asociar en estos temas en países como Colombia?

Exactamente. Hemos encontrado en la Embajada y la AFD a dos aliados fundamentales para darle visibilidad a la agenda del cambio climático en las ciudades colombianas y de la región. Consideramos que la tradición de la planeación urbana de Francia, sus avances en temas de movilidad e implementación de sistemas férreos pueden servirnos como fuentes de referencia para orientar los futuros desarrollos de ciudades intermedias, y para revitalizar o redesarrollar áreas urbanas en aquellas ciudades más consolidadas como Bogotá. Muchas ciudades francesas tienen grandes ejemplos de espacios públicos, de grandes pasajes peatonales y de renovación urbana. Además tienen experiencia en implementación de innovaciones tecnológicas como los sistemas de trenes ligeros en superficie, la gestión energética, el manejo del agua y el diseño urbano; todos estos son fundamentales para apoyar el camino de transformación de nuestras ciudades hacia uno más sustentable. Así como Barcelona ha sido un gran referente en el desarrollo de ciudades como Medellín, tenemos la oportunidad de consolidar e intercambiar experiencias positivas con Francia.

5. En qué sectores se debe trabajar más para asumir los retos frente al cambio climático?

El cambio climático es un reto "transversal", le compete a todos los sectores. Sin embargo, si se requieren acciones estratégicas, acciones en el sector de la movilidad, del diseño urbano, la restauración ecológica y gestión del agua, y gestión del riesgo y la adaptación de comunidades vulnerables, y la construcción de edificaciones son vitales. Invertir en sistemas de transporte público de alta calidad y con energía limpia es prioritario. En este sentido, los buses eléctricos y los trenes ligeros son alternativas viables en algunas de nuestras ciudades. Por otra parte, en la medida que las ciudades puedan ofrecerle a los ciudadanos alternativas dignas, modernas y de calidad, y a través de la promoción de transformaciones sociales y culturales, esperaríamos que los ciudadanos utilicen su automóvil más eficientemente y en casos especiales. Igualmente importante es la inversión en la infraestructura para que medios alternativos como las bicicletas se vuelvan prioritarios en muchas de nuestras ciudades. Finalmente, invertir en las infraestructuras para el peatón es fundamental para que la multimodalidad pueda convertirse en un estilo de vida: tomar la bicicleta parquearla, luego tomar un bus, un tren o un metro y luego caminar. Esto contribuiría en una gran medida a reducir la producción de CO2 en las ciudades.

En segundo lugar, el trabajo en la planeación y el diseño urbano son fundamentales. En las ciudades ya desarrolladas generar desarrollos compactos y orientados al transporte público con densidades adecuadas y usos mixtos favorecerían el consumo de fuentes de energía. Consolidar nuevas formas urbanas permitiría influenciar los comportamientos ciudadanos y su apropiación de la ciudad. Desarrollos en los que la gente pueda caminar o desplazarse en bicicleta. Necesitamos proyectar áreas urbanas que estén interconectadaseficientemente por diversos modos de transporte que brinden proximidad y accesibilidad para todos, incluyendo a los discapacitados. Además, necesitamos generar paisajes urbanos en los que los recursos naturales se vuelvan protagonistas en lugar de las grandes infraestructuras para los automóviles. Necesitamos traer la biodiversidad de regreso a la ciudad, recuperar las fuentes de agua, generar corredores verdes que amortigúen los efectos de la isla de calor y mejoren la calidad del aire. Es prioritario seguir conectando las comunidades menos favorecidas con los sistemas de transporte, aquellos recreativos y con los espacios públicos en la ciudad; además es vital proyectar áreas adecuadas y sin riesgo para las comunidades de menores ingresos y que además se tejan con el resto de la ciudad. Es fundamental continuar con los procesos de restauración ecológica que muchas ciudades han iniciado; esto con el fin de proteger el recurso del agua, que es inherente a muchos asentamientos urbanos. Es fundamental salvaguardar y recuperar los ecosistemas tales como montañas, humedales, cuencas, ríos o corredores verdes que atraviesan ciudades y que las conectan con sus regiones. En este contexto, es imperativo que las ciudades generen sistemas creativos para preservar el agua previo a épocas de sequía y manejar flujos grandes en épocas de intensa lluvia. Por otra parte, los ecosistemas contribuyen a regular los cambios de temperatura, a estabilizary mantener los flujos y ciclos del agua, a mantener la biodiversidad local y soportar a aquella migratoria, y aún de mucha importancia, a proteger cultivos que son fuentes de alimento para los habitantes de la ciudad. Esto se puede lograr desde una planeación y ordenamiento del territorio prospectiva al igual que con herramientas del diseño urbano.

Es fundamental hacer un gran esfuerzo en trabajar sobre los sectores más vulnerables y que están expuestos a los riesgos climáticos. Allí la tareas es enorme, pues estas comunidades sin en ocasiones las menos escuchadas. Trabajar en acciones de adaptación de viviendas sociales construidas y de planificación con principios de resiliencia, caminos y estructuras en tales barrios es prioritario. Apoyar la gestión del riesgo desde la comunidad e iniciar procesos de concertación para reasentar comunidades es inaplazable, aunque sea una tarea compleja.

Finalmente, es también importante seguir trabajando en la construcción sostenible de edificaciones y en la transformación de aquellos con sistemas no eficientes. Desde la arquitectura puede existir una gran contribución para utilizar energía solar en edificaciones, maximizar el ahorro de agua, reutilizar las aguas lluvias. De otra parte, renovar edificios es una estrategia que puede contribuir en éstos propósitos.

6. Cuál es su consejo o lema para los funcionarios y entidades responsables de administrar las ciudades de hoy?

Es prioritarios que las administraciones locales sean líderes y establezcan estándares a manera de ejemplo. Pueden liderar programas de eficiencia energética transformando sus propias instalaciones y demostrando el cambio a la comunidad y al sector privado, en particular. Igual, es importante que las administraciones aprendan cada día vez más a trabajar con este sector y con la sociedad civil para afrontar retos como el del cambio climático. Más que un consejo, es un mensaje de ánimo para que el reto que estamos afrontando sirva para planear y actuar creativamente y sobretodo para que siempre que se piense en el cambio climático, en particular en nuestras ciudades, se piense que los más afectados serán aquellas comunidades más vulnerables que por lo general se ubican en sectores de riesgo y son aquellas cuya voz puede ser menos escuchada.

Hoy es clave que los administradores de nuestras ciudades puedan entender que la ciudad es un sistema interdependiente con su región; los servicios medio ambientales que ella provee son vitales para asegurar la viabilidad de la ciudad aún más en tiempos de variaciones del clima. Además, es vital que se puedan articular las acciones de adaptación y mitigación con los diversos sectores en los que las administraciones ya están trabajando. El cambio climático puede entenderse como un motivador para actuar y no como una carga adicional.

publié le 14/11/2012

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