Cuba - Discurso de Laurent Fabius, Ministro francés de Asuntos Extranjeros y del Desarrollo Internacional

Visita oficial del Excmo Sr Laurent Fabius, Ministro francés de Asuntos Extranjeros y del Desarrollo Internacional - Discurso a la Residencia de Francia en La Habana

La Havana, 12 de abril de 2014

JPEG - 71.5 KB

Señor Ministro,
Señor Embajador,
Señoras y Señores Embajadores,
Queridos compatriotas,
Queridos amigos cubanos,

Estoy feliz de encontrarme con ustedes aquí con motivo de la primera visita de un ministro francés de Asuntos Extranjeros desde hace treinta y un años. A solicitud del gobierno cubano, acepté con gusto efectuar esta visita oficial a La Habana. El propósito de dicha visita, la cual me hubiera gustado fuese más larga, es de reanudar los hilos de nuestra historia común, los cuales se han destendido en el transcurso de estos últimos años.

La historia entre Cuba y Francia es en efecto antigua y a menudo apasionada. Comenzó en el siglo XVI con la llegada de los corsarios franceses sobre las costas cubanas. Para ser más preciso, se trataba de corsarios normandos. Por lo tanto, tal vez sea también un tropismo normando el que me conduce hasta aquí, a La Habana ; pero, lo preciso, esta vez, de manera totalmente pacífica.

Si se tratara de describir los vínculos históricos que unen a nuestros dos países, utilizaría dos palabras : solidaridad y cultura.
La solidaridad es, por ejemplo, la de Víctor Hugo, emocionado por la valentía de los insurrectos cubanos, especialmente por el valor de las mujeres de Cuba que se habían dirigido a él. En 1870, desde su exilio, hablaba acerca de un « amanecer en el fondo de su alma ». Cuatro años más tarde, de regreso a París, Hugo acogió a otro gigante también en exilio, el padre de la independencia cubana, José Martí.
Hecho menos conocido, varias personalidades políticas francesas nacieron en Cuba. Es el caso del socialista Paul Lafargue, autor del Derecho a la pereza, o de Severiano de Heredia, quien fue Presidente del Consejo municipal de París en 1879 y luego ministro de obras públicas. Este último fue la primera personalidad de color en ocupar altas funciones políticas en Francia.

En cuanto a la cultura, son tantos nombres y nombres tan grandes. Pienso en el poeta José María de Heredia, Sarah Bernhardt, Wifredo Lam, Alejo Carpentier, por no citar sino algunos, los cuales testificaron todos de una manera u otra de esta atracción cultural mutua que existe entre nuestros dos pueblos.

Pero lo que mejor ilustra esta atracción cultural es el dinamismo de la francofonía en Cuba. La Alianza francesa de la Habana cuenta con 12 000 alumnos, o sea 1 alumno por cada 200 habitantes. Es, sin duda, un record mundial ! Saludo esta institución cubana intimamente ligada a la presencia cultural y linguística de Francia. Asimismo, quiero expresar mi reconocimiento al presidente del Consejo de Administración de la Alianza, el profesor Eduardo Torres Cuevas, quien también preside al grupo parlamentario de amistad Cuba/Francia. De igual modo, le dirijo mis más sinceros agradecimientos al Historiador de La Habana, el diputado Eusebio Leal, quien puso a disposición de la Alianza el magnífico Palacio Gómez. Esta sede dará un entorno excepcional a nuestra acción cultural y a la expansión del uso de nuestro idioma en Cuba.

Queridos amigos,

Deseamos desarrollar estos vínculos en diversos ámbitos. En primer lugar, en el nivel político. Desde hace dos años, el gobierno francés ha reanudado nuestras relaciones con América latina y el Caribe. Es nuestro deseo seguir, sin arrogancia, el camino trazado hace medio siglo, en 1964, por el General De Gaulle y, 50 años más tarde, el presidente Hollande acaba de realizar una visita de Estado a México que fue muy exitosa. Dicha estrategia regional pasa por un afianzamiento de los vínculos con Cuba. Hace dos meses, es aquí, en La Habana, que el corazón de América latina y del Caribe latió al unísono con la reunión de la casi totalidad de los jefes de Estado y de gobierno de la región.

Es también en La Habana que tienen lugar las negociaciones del proceso de paz en Colombia, al que Francia renueva su total apoyo. El papel que desempeña Cuba al sostener este proceso es ampliamente reconocido y saludado.

Desarrollar nuestro diálogo político no es pretender que estamos de acuerdo en todo. Trayectorias históricas evidentemente diferentes han de ser vinculadas a sensibilidades distintas. Pienso en ciertos temas internacionales y en los derechos de la persona. Nosotros Franceses tenemos en común un profundo apego a los valores que emanan de la Revolución francesa y de la Declaración de los derechos del Hombre y del ciudadano de 1789. Cuba ha realizado avances, tratándose por ejemplo del derecho a la educación y a la salud. Pero pensamos que los derechos políticos son de igual manera indispensables. A lo largo de estos últimos años, han habido evoluciones, tratándose en particular de los presos políticos o del moratorio de facto sobre la pena de muerte, la cual deseamos que sea abolida definitivamente alrededor del mundo entero. Sigue siendo que importantes progresos quedan por realizar.

Teniendo en cuenta estos elementos, en 2008, la Unión Europea reanudó - bajo presidencia francesa - el diálogo con Cuba. Con el fin de acompañar dichos avances, hemos influenciado a principios de año para que la Unión Europea se dote de un mandato de negociación al término del cual se abrirá un nuevo periodo de cooperación entre Europa, Francia y Cuba. Nos alegramos por esta evolución europea, la cual apoyamos.

Porque, si bien existen diferencias, también son muchas las convergencias. Cuba y Francia, compartimos una pasión por la independencia, un apego a la diversidad cultural, una voluntad de trabajar juntos sobre ciertos temas. Podríamos implementar programas conjuntos al servicio de las poblaciones en países terceros. Pienso también en el cambio climático, el cual constituye una preocupación común, y que es especialmente aguda para los Estados insulares del Caribe. Es la razón por la cual hemos decidido preparar juntos la Conferencia « París Clima 2015 » que seguirá a la de Lima de este año.

También he venido a Cuba para dar un nuevo impulso a los intercambios económicos y comerciales. Francia es el noveno socio comercial de Cuba en campos muy variados. Pero
= podemos = y debemos hacer más. Es la razón por la cual vine acompañado por representantes de empresas. Es también para alcanzar este objetivo que hemos decidido abrir una antena de Ubifrance cuyo representante acaba de llegar. Además de lo anterior, están las inversiones. Decenas de empresas francesas le han apostado a Cuba y se han instalado aquí. Se trata de grupos grandes tales como el grupo Accor, Air France, Alcatel, Bouygues, Pernod-Ricard y Total, pero también de pequeñas y medianas empresas dinámicas y bien implantadas. Los representantes de las empresas francesas me han hablado de las expectativas que representa la ley sobre las inversiones extranjeras que acaba de ser adoptada. A estos pioneros se añadirán otros en los años venideros. Podrán apoyarse en la mobilización de nuestra red diplomática y comercial.
Pernod-Ricard, a través de una empresa mixta franco-cubana, produce un verdadero monumento nacional, el ron Havana Club. Se topa con dificultades sobre el mercado norteamericano. Debemos defender la propiedad intelectual.

Es la oportunidad para tocar un tema que afecta la vida cotidiana de la población cubana y de los foráneos que viven en Cuba o que comercian con este país : quiero hablar del embargo impuesto a Cuba desde hace más de medio siglo. Nuestra posición en torno a este tema es clara, anualmente reafirmada por nuestro voto constante a favor de la resolución de la ONU en contra de lo que se llama el « bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por los Estados Unidos ». Ahora que se entabló un acuerdo de libre comercio entre los Estados Unidos y la Unión Europea, es altamente deseable que la situación evolucione. Espero que varias declaraciones recientes de responsables políticos estadounidenses que van en este sentido sean seguidas por efectos concretos.

Mas que todo, la relación franco-cubana se teje a diario mediante vínculos humanos entre nuestros dos pueblos. Queridos compatriotas, ustedes son los actores más comprometidos en esta relación y quiero agradecérselo calurosamente. Pueden contar con el apoyo de los servicios del Estado instalados en Cuba. Doy una particular importancia a la escolarización de sus hijos para que ésta se haga en las mejores condiciones. Velaremos por que el liceo Alejo Carpentier pueda seguir desarrollándose como lo ha hecho estos últimos años.
Por otra parte, también deseo favorecer la mobilidad de los jóvenes, de los estudiantes, de los turistas. La suspensión de las restricciones de salida de Cuba efectuada recientemente por las autoridades abre nuevas perspectivas. Nos sentimos felices que Francia haya sido escogida como invitada de honor a la feria internacional del turismo que tendrá lugar en La Habana en el mes de mayo. A través de sus empresas – Accor, Air France y Bouygues especialmente – Francia ya aporta una importante contribución al desarrollo del turismo en Cuba. Air France abrió su primera conexión sobre La Habana hace un poco más de quince años : el número de vuelos semanales pasó de 3 a 10, e incluso a 14 si tenemos en cuenta los de KLM. Los pasajeros que viajan de Cuba a Europa, pero también a Africa o Asia, y aquellos que hacen el trayecto opuesto, suelen utilizar principalmente la escala de París.

En cuanto al aspecto humano de la relación franco-cubana, por supuesto que no se puede olvidar su dimensión antillesa. Cuba es la principal potencia de la zona caribe, donde Francia está presente desde hace casi cuatro siglos. Conocemos las dificultades que entorpecen los intercambios humanos y comerciales en el seno de las Antillas. El reforzamiento de la inserción de los Departamentos franceses de América dentro de su entorno regional con el apoyo del gobierno francés constituye la oportunidad de superar dichos obstáculos. La inauguración de una conexión aérea directa entre La Habana y Fort de France representa una etapa importante que va hacia esa dirección. Asimismo, necesitamos intensificar nuestros esfuerzos para luchar contra los traficos de droga y de seres humanos que amenazan la estabilidad de toda la zona caribe. Una cooperación franco-cubana existe en este campo, debemos reforzarla.

Señoras y Señores, queridos amigos,

Hace pocos minutos, hice referencia a Víctor Hugo y a José Martí para ilustrar la amistad que existe entre nosotros alrededor de la cultura y de la solidaridad frente a la adversidad. Desearía concluir evocando otra « pareja » franco-cubana emblemática, la de Alejo Carpentier y de Robert Desnos cuya amistad se forjó en La Habana y continuó en París. El poeta francés admiraba « estos hombres jóvenes ferozmente poseídos de independencia y de libertad » que había encontrado en Cuba. Le responde la fascinación de Alejo Carpentier por los ideales de las Luces y de la Revolución Francesa que han irrigado su obra entera. Avanzo un deseo, el de seguir las huellas de estas grandes personalidades y de renovar la amistad franco-cubana con hechos concretos en todos los ámbitos ! Es el sentido de mi presencia aquí.
Viva la amistad entre Cuba y Francia !./.

JPEG

publié le 24/04/2014

haut de la page