Dia nacional de Francia : discurso del Embajador de Francia

Discurso del Embajador de Francia, Jean-Marc Laforêt, pronunciado el 14 de julio de 2015 con motivo del dia nacional francés.

Distinguidos representantes de las Autoridades de Colombia,

Distinguidos Embajadoras y Embajadores, miembros del cuerpo diplomático,

Señoras y Señores,

Amigas y Amigos de Francia,

Mes chers compatriotes, (Mis queridos compatriotas)

Tengo el gran placer por segundo año consecutivo de darles la bienvenida esta tarde a la Residencia de Francia para celebrar juntos nuestra Fiesta Nacional, el aniversario de la Revolución Francesa y el mensaje que ésta trajo al mundo, en particular a través de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

En primer lugar, quiero agradecer a la orquesta de la Fundación Batuta que acaba de interpretar con mucho talento los himnos nacionales.

Como ustedes saben, hoy conmemoramos el 14 de julio de 1789, momento en el que el pueblo de París tomó la prisión de la Bastilla, símbolo de arbitrariedad y opresión. Este evento marcó el derrocamiento de un régimen, la monarquía absoluta, y el surgimiento del régimen republicano, cuyo lema comprende tres palabras esenciales para nosotros y plenamente vigentes:

“Libertad, Igualdad, Fraternidad”.

Pero la república es un ideal jamás alcanzado y que debe ser defendido. Es amenazada con ser traicionada y extraviada por demagogos, recuperada y corrompida por castas e intereses particulares, desvirtuada por los oscurantismos.
Celebramos este año el aniversario número 250 del natalicio de Antonio Nariño. Quien fue el primero en 1793 en traducir e imprimir en español la Declaración de los derechos de hombre y del ciudadano. Nariño pagó su coraje y libertad de espíritu con la cárcel y el exilio. Pero este precursor resistente y eminente de la Independencia y de la República fue fiel a sí mismo y la patria colombiana le esta agradecida.

Volvamos a principios de este siglo XXI, en Colombia y en Francia de hoy en día. Observaba el año pasado la solidez y la densidad de nuestras relaciones, en muchos ámbitos, resaltando el número de empresas presentes aquí, y los empleos que éstas generan, el número de estudiantes colombianos en Francia que hacen de nuestro país el tercer país de acogida en el mundo y el dinamismo de los liceos franceses y las alianzas francesas.

Los doce meses que vienen de pasar fueron excepcionales para las relaciones franco-colombianas. El Presidente Juan Manuel Santos nos hizo el honor de visitar Francia en dos ocasiones, en noviembre del 2014 en el marco de su gira por Europa y luego en enero de 2015 en visita oficial. El Primer Ministro Manuel Valls viene de lograr a finales de junio una visita muy productiva a Colombia en la cual se concretaron numerosos proyectos. Más de diecisiete acuerdos de cooperación fueron firmados. Los cuales abarcan un amplio abanico de temas entre estos; la enseñanza agrícola, los intercambios universitarios, la formación profesional y la investigación científica, la cooperación descentralizada y la cooperación audiovisual. Pero, no quiero aburrirlos nombrándolos todos.

Quisiera resaltar tres grandes resultados de esta visita del Primer ministro:
Primero, detrás de su nombre técnico, el convenio de no doble tributación que es fundamental porque va a dinamizar nuestras inversiones evitando tanto a las empresas, como a los individuos, de nuestros dos países una " doble carga" fiscal.

Segundo, a algunos meses de esta cita fundamental como lo es la cumbre del COP 21 en París para el futuro de la humanidad y del clima de nuestro planeta, nuestros dos países firmaron también un préstamo "Clima” de 275 millones de euros de la parte de la Agencia francesa de Desarrollo. Esto marca un fuerte compromiso de nuestras dos naciones sobre ésta temática.

Por fin, celebraremos en el 2017 la amistad franco-colombiana organizando lo que llamamos unas temporadas cruzadas, de Francia a Colombia en el primer semestre y luego de Colombia a Francia en el segundo semestre. Queremos mostrar una imagen renovada de nuestros dos países, más allá de los clichés, que sea en el ámbito cultural, artístico, económico o científico.

Estructurar, densificar y fluidificar son las palabras clave de la relación que deseamos con Colombia. Es por esto que hemos contribuido activamente a la decisión de la Unión Europea de poner fin en el 2015 a la exigencia de visado Schengen para estancias cortas.
Señoras y señores,

Francia, y Europa, creen en una Colombia en paz porque sabemos que es lo mejor que le puede pasar a este magnífico país y a su pueblo. Los colombianos hoy tienen la oportunidad de aportar al resto del mundo una buena noticia.
Los avances del proceso de paz son considerables. El acuerdo que acaba de ser convenido este 12 de julio es una nueva señal de la voluntad compartida de acabar con la guerra. Este acuerdo introduce una nueva dinámica positiva a las negociaciones. La Paz está al alcance de la mano.
Es por esto que, deseamos que nuestras relaciones bilaterales sean pertinentes en la preparación de una paz estable, justa y sostenible.
Compartimos la idea de que tal paz necesita la presencia del Estado sobre todo el territorio y a través de la puesta en ejecución de políticas públicas fuertes.
Transita también a través de la construcción de memoria y de la defensa de los derechos de las víctimas, derechos que el gobierno ha ubicado en el corazón del actual proceso de paz.

Es fundamental, y deseamos acompañar este proceso de nuestro lado mediante por ejemplo el Premio franco-alemán de los derechos humanos Antonio-Nariño que se realiza desde el 2010, y gracias a nuestra cooperación con el Centro Nacional de Memoria histórica. Van en la misma dirección los compromisos tomados en la visita del Primer ministro por varias empresas francesas ante la Agencia Colombiana para la Reintegración con el objetivo de facilitar la reinserción al mercado laboral de las víctimas y de los desmovilizados de los grupos armados ilegales.

Señoras, Señores,
Cuando las armas se callan, la paz es un renacimiento y un nuevo comienzo, como puede ser la vida en cada una de sus grandes etapas.
Esta reflexión vino a mí después de la lectura de un texto de Nicanor RESTREPO cuando decidió realizar su sueño de juventud e, a los 62 años, instalarse en París para hacerse allí un simple estudiante. Nicanor RESTREPO quien nos dejó en marzo. Fue el primer copresidente del Comité estratégico franco-colombiano. Sus talentos de empresario, su amistad para Francia, su humanismo y su compromiso por la paz son una gran fuente de inspiración. Quisiera rendirle hoy un homenaje.

Agradezco al personal de la Embajada y de la Residencia que han trabajado arduamente para el éxito de esta fiesta y el éxito del año que pasó, agradezco muy calurosamente a los cerca de 50 grupos franceses que contribuyeron también al éxito de este 14 de julio, y agradezco a todos Ustedes aquí presentes por su atención, les invito ahora a brindar para celebrar los lazos de hermandad entre nuestros dos países:

Viva la República, Viva Francia!

Viva la República de Colombia!

Viva la amistad franco-colombiana!

publié le 15/07/2015

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