Celebración de corte popular

Queremos compartir con los lectores de Fresco la entrevista del Señor Embajador Pierre-Jean Vandoorne sobre la fiesta de la Música, publicada recientemente en doble página por el diario El Espectador.

CELEBRACIÓN DE CORTE POPULAR
Por: Juan Carlos Piedrahíta B.

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Carlos Vives es el padrino de este evento que se desarrolló de manera simultánea en más de 30 escenarios de la capital, con la participación de 89 agrupaciones. La Embajada de Francia lo lideró.

Las coincidencias existen. En 2012 la Unesco declaró a Bogotá como Ciudad Creativa de la Música y en este mismo año la capital fue escogida como uno de los escenarios más importantes de la Fiesta de la Música, una celebración para fomentar la convivencia ciudadana y apoyar las movidas culturales. Esta iniciativa surgió hace 30 años en Francia y su objetivo era aprovechar el solsticio de verano (21 de junio, el día más largo del calendario) para que la gente ocupara las calles, las plazas y los parques y se reuniera alrededor del arte sonoro.
En ediciones anteriores, Medellín, Cali y Barranquilla ya se habían sumado de manera decidida a la fiesta, mientras que la capital había tenido una tímida participación. Sin embargo, para esta jornada Bogotá reclamó un rol protagónico y vinculó más de treinta escenarios estratégicos y un número cercano a las 90 bandas para unirse a esta manifestación cultural en la vía pública. El Embajador de Francia en Colombia, Pierre-Jean Vandoorne, ha sido una figura vital para la organización de este evento, que tiene a Carlos Vives como su padrino.

La Fiesta de la Música se realiza simultáneamente en todo el mundo. ¿Cuántas ciudades participan en la celebración?
Son más de 250 ciudades. En este momento, 100 países están vinculados. En el caso de Colombia, esta edición reviste un doble interés porque por primera vez se celebra en el territorio la Fiesta de la Música con tanto énfasis. Medellín, Barranquilla, Cali y Cartagena, entre otras ciudades, ya se habían unido a la iniciativa, pero Bogotá no la había hecho de manera tan definida.

¿Cómo fue el surgimiento de esta fiesta?

Nació hace 30 años, cuando esta celebración especial se le ocurrió al entonces ministro de cultura Jack Lang, quien vino en 1985 con François Mitterrand en la que fue la última visita de Estado de un presidente francés a Colombia. Pero tal vez lo más importante en esta oportunidad es que Bogotá se suma a ella precisamente cuando la Unesco la declara Ciudad Creativa de la Música. Es una feliz coincidencia, pero no creo que sea pura casualidad, porque si bien Bogotá no se había decidido a participar en la fiesta, siempre ha sido una urbe muy musical y festiva.

¿Cómo se ha logrado la vinculación de entidades distritales y de empresas del sector privado?

No ha sido muy difícil. Tanto las empresas públicas como las privadas han estado muy entusiasmadas con la fiesta. Creo que todos queremos que la ciudad respire un sábado al ritmo de una fiesta de la música y a través de todos sus géneros. Los músicos profesionales nutren el evento con sus capacidades, pero también contamos con la participación de todos los aficionados.

En esta fiesta participan todos los géneros musicales. ¿Así ha sido siempre?

Todos. Tendremos más de 30 tarimas en toda la ciudad y 89 agrupaciones participantes, con la presencia importantísima del talento infantil a través de la Fundación Batuta.

Carlos Vives es el padrino de la Fiesta de la Música. ¿Cómo llegaron a él?

Fue espontáneo. Conozco el trabajo de Vives desde hace más de 20 años y gracias a él me gustó el vallenato. Su talento y sus capacidades nos indicaban que debía ser nuestro padrino. Se lo propusimos y aceptó con emoción.

¿Cómo se hizo la curaduría de las agrupaciones que participan en esta fiesta?

Realizamos una gran convocatoria. Se inscribieron más de 260 propuestas musicales que, sin duda, no alcanzaban a participar, así que lo dejamos en 89, y de la difícil selección se encargó una junta. Sin embargo, cualquier persona a la que le guste la música puede improvisar una tarima y, simplemente, tocar. Ese es el espíritu de esta fiesta de corte popular. El año pasado participaron 150 mil personas. Bogotá fue muy discreta, pero en 2012 esperamos que no lo sea.

Además de los escenarios tradicionales, como el auditorio León de Greiff y el Jorge Eliécer Gaitán, también habrá una presencia importante en los centros comerciales. ¿Por qué?

Los centros comerciales, así como la red de bibliotecas, quisieron vincularse al evento porque la idea es que la gente pueda hacer un recorrido, pueda perseguir las notas y estar dispuesto al encuentro con la gente.

publié le 27/06/2012

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